El taller de kokedamas se ha consolidado como una de las actividades más exitosas del Programa Viernes, la iniciativa impulsada para la prevención de la soledad no deseada y el aislamiento social en los municipios en riesgo de despoblamiento de Cantabria.
La respuesta de la ciudadanía ha superado todas las expectativas. La alta participación registrada en numerosos municipios ha puesto de manifiesto el interés que despiertan este tipo de actividades comunitarias, hasta el punto de que en algunas localidades ha sido necesario duplicar las sesiones para poder atender la demanda existente.
El verdadero valor del taller va mucho más allá del resultado final. Las plantas son, en realidad, la excusa perfecta para encontrarnos, conversar, compartir experiencias y fortalecer los lazos vecinales
Aunque la elaboración de kokedamas —una técnica japonesa que consiste en crear composiciones vegetales sobre una esfera de musgo o cuerda y sustrato— es el eje central de la actividad, desde el Programa Viernes se destaca que el verdadero valor del taller va mucho más allá del resultado final.
Las plantas son, en realidad, la excusa perfecta para encontrarnos, conversar, compartir experiencias y fortalecer los lazos vecinales. Cada sesión se convierte en un espacio de convivencia donde las personas participantes pueden conocerse mejor, intercambiar vivencias y sentirse parte activa de la comunidad.


Además, uno de los aspectos que hacen especialmente valioso este taller es su capacidad para reunir a personas de diferentes edades en una misma actividad. La técnica de las kokedamas es sencilla, accesible y adaptable, lo que facilita la participación tanto de personas mayores como de niños y niñas. Esta característica favorece la creación de espacios intergeneracionales donde compartir conocimientos, experiencias y momentos de convivencia, fortaleciendo los vínculos entre generaciones. La intergeneracionalidad constituye, precisamente, uno de los pilares fundamentales del Programa Viernes, que apuesta por construir comunidades más cohesionadas, participativas y conectadas a través del encuentro entre personas de distintas edades.
Además, los beneficios asociados a este tipo de actividades están ampliamente reconocidos. El contacto con la tierra y las plantas contribuye a reducir los niveles de estrés y ansiedad, favoreciendo estados de calma y bienestar. Asimismo, el proceso de creación y cuidado de las kokedamas estimula capacidades cognitivas como la atención, la memoria o la planificación, al tiempo que fomenta la creatividad y la concentración.
Los talleres también tienen un impacto positivo sobre el estado de ánimo, ayudando a generar emociones positivas y satisfacción personal. Ver crecer y desarrollarse una planta gracias a los cuidados propios refuerza la autoestima y la confianza.
Sin embargo, uno de los aspectos más valiosos es su capacidad para fomentar la socialización. Al desarrollarse en grupo, estas actividades crean oportunidades de encuentro que ayudan a reducir el aislamiento social y la soledad no deseada, convirtiéndose en un importante elemento de integración comunitaria.
Desde el Programa Viernes se continuará trabajando en el diseño de nuevas propuestas y talleres que sigan promoviendo la participación social, el bienestar y la creación de vínculos entre las personas que residen en las zonas rurales de Cantabria. El objetivo es seguir fortaleciendo la vida comunitaria de los municipios en riesgo de despoblamiento y ofrecer espacios donde compartir, aprender y crecer juntos. Porque en el Programa Viernes las actividades son importantes, pero lo verdaderamente valioso son las relaciones que nacen alrededor de ellas.

