¿Cómo trabajamos el Eje 2 del proyecto? (Detección y acompañamiento social)


En el Programa Viernes creemos que detectar la soledad no deseada a tiempo es el primer paso para prevenir sus consecuencias y ofrecer una respuesta adaptada a cada persona. Por ello, el Eje 2 se centra en la identificación proactiva de situaciones de soledad no deseada y en el acompañamiento individualizado de aquellas personas que presentan un mayor riesgo de experimentarla.

Abordamos la soledad desde la atención centrada en la persona, teniendo en cuenta su historia de vida, sus circunstancias personales y los cambios vitales que pueden favorecer la aparición de sentimientos de soledad. Nuestra intervención se basa en la cercanía, la escucha activa, el respeto a los ritmos de cada persona y el trabajo coordinado con los recursos sociales, sanitarios y comunitarios existentes en el territorio. Este eje se desarrolla a través de dos líneas de actuación complementarias.

Por un lado, la detección: para ello llevamos a cabo acciones de sensibilización y formación dirigidas tanto a la población general como a profesionales de diferentes ámbitos. Nuestro objetivo es dar a conocer qué es la soledad no deseada, cuáles son sus factores predisponentes y sus consecuencias, así como proporcionar herramientas que permitan identificar de forma temprana posibles situaciones de soledad. Asimismo, fomentamos la implicación de la comunidad y de los agentes del territorio para que, cuando detecten una situación de vulnerabilidad, puedan orientar y derivar a la persona al Programa Viernes, facilitando así una intervención preventiva  y coordinada.

Por otro lado, el acompañamiento social, para el que desarrollamos el servicio R.E.D.E.S. (Refuerzo Emocional Dirigido al Encuentro Social). Se trata de un recurso específico de acompañamiento social dirigido a aquellas personas que requieren una intervención más individualizada. A través de R.E.D.E.S. ofrecemos un acompañamiento basado en el respeto, la confianza, la escucha activa y el apoyo emocional. Durante este proceso valoramos las necesidades de cada persona, potenciamos sus capacidades y fortalezas, facilitamos el acceso a los recursos disponibles y favorecemos, de manera progresiva y respetando sus tiempos, la recuperación de sus vínculos sociales y su participación en la vida comunitaria.

Trabajamos en red con profesionales, entidades y recursos del territorio, promoviendo una respuesta coordinada que contribuya a mejorar el bienestar emocional, fortalecer las relaciones sociales y favorecer la permanencia de las personas en su entorno habitual con una mejor calidad de vida.